El reto
La Vyuda no vende platos sueltos: vende una noche. Cocina de autor, coctelería y show en vivo, todo en el mismo sitio. La fotografía de restaurante que solo retrata comida sobre fondo blanco no sirve ahí, porque deja fuera justo lo que hace que alguien reserve. Y hay una dificultad práctica: el local es oscuro a propósito, así que no hay luz que aproveche.
El otro problema es de volumen. Un mes de contenido pide quince publicaciones, y si cada una se produce por su cuenta el feed termina siendo un collage de estilos distintos.
La solución
Se resolvió con luz dura y fondo oscuro en toda la sesión, en lugar de pelear contra el local. El plato se ilumina, el entorno se deja caer. Eso mantiene la cocina legible y a la vez conserva el ambiente nocturno que es el argumento de venta del sitio.
La sesión no se limitó al plato terminado. Hay manos sirviendo, humo saliendo de una copa, el bartender trabajando en barra y el show en el salón. Son las fotos que explican por qué alguien sale de su casa un martes, y son las que un plato aislado nunca va a dar.
Y todo salió de una misma jornada de producción, con la misma dirección de arte: por eso las diecisiete se ven de la misma marca cuando caen una debajo de otra en el feed.
Lo que se entregó
- Diecisiete fotografías finales en formato de feed
- Carta: entradas, platos principales, sushi y postres
- Coctelería de autor, incluida la preparación en barra
- Ambiente del salón y detalles de interiorismo
- Show en vivo
- Dirección de arte y montaje de cada toma
