El proyecto
Push Fitness lleva la experiencia de un gimnasio de lujo a un precio realmente accesible, con cuatro sedes distribuidas entre Queens y Long Island. Su propuesta combina entrenamiento personal, clases dirigidas y amenidades como sauna para que cada miembro entrene en un entorno premium sin pagar de más.
Para Push Fitness desarrollamos un diseño web orientado a conversión que invita a reservar una visita o membresía desde el primer scroll. Cuidamos la experiencia de usuario en móvil, donde se decide la mayoría de las inscripciones, y trabajamos el posicionamiento por sede para captar a quien busca gimnasio cerca, traduciendo el ambiente de lujo de Push en una web que llena clases.
